En nuestro pueblo, todos sabemos perfectamente qué es una frontera, ya
que es algo que nos pilla muy cerca. Cuando subimos al Castillo, si miramos
hacia el oeste, lo que vemos, a tan solo unos kilómetros… pocos, al otro lado
del Duero, es Portugal.
La frontera entre España y Portugal, he consultado en varios sitios cuanto mide y algunos redondean el resultado indicando que tiene 1300 km de longitud, pero como a mí no me convencía tanto redondeo, un día que estaba aburrido, con un
metro en la mano y un poco de paciencia, estuve midiéndola sobre el terreno y,
desde A Guarda (Pontevedra) a orillas del Miño, hasta Ayamonte (Huelva), a
orillas del Guadiana, me salieron 1.292.000 metros de longitud (lo que vienen a
ser 1292 km).
En Salamanca, así como en el resto de provincias españolas del oeste peninsular, a la frontera, familiarmente, la conocemos como “La Raya” (en Galicia y Portugal es “A Raia”) y ello parece ser debido a que las fronteras, en los mapas, aparecen representadas gráficamente por rayas, siendo a su vez el motivo de que los habitantes de los pueblos limítrofes con Portugal seamos también llamados rayanos -ya veis, resulta que toda la vida he sido un rayano y yo sin saberlo-.
Además de las fronteras entre países, en España tenemos los límites entre regiones o comunidades y, dentro de ellas, están también los límites entre las provincias con sus correspondientes líneas divisorias. A su vez, las provincias se encuentran divididas, administrativamente, en partidos judiciales con sus correspondientes límites y en cada partido judicial, también tenemos los pueblos y aldeas con sus correspondientes términos municipales, y las pertinentes líneas divisorias que separan unos de otros.
Actualmente, cuando salimos al campo, vemos que casi todo el terreno está cercado, ya sea con alambradas o paredes de piedra, pero, antiguamente, todo eran tierras abiertas y para delimitar el terreno perteneciente a un pueblo del de los pueblos vecinos, en los confines de los términos municipales, se colocaba un mojón.
Cuando hablo de mojones, que nadie se confunda, me estoy refiriendo a los mojones topográficos, no a mojones de los otros. Antes, y supongo que también ahora, la gente que estaba en el campo, cuando tenía ganas de evacuar las secreciones sólidas (que cada cual busque el sinónimo que le parezca), buscaba un lugar discreto y allí, en plena naturaleza, con más o menos esfuerzo, colocaba un mojón; o estos mojones, como podréis entender, no valían para el asunto que nos interesa.
Los mojones topográficos que servían de referencian para delimitar los términos municipales de los pueblos, habitualmente eran de piedra y los hay de diferentes formas.
A veces, simplemente, era una peña que estaba situada en un determinado
lugar la que era tomada como referencia para señalar los límites entre dos o más
pueblos; un ejemplo de ello lo tenemos en una peña muy singular que, según la
tradición, servía como referencia para delimitar los límites entre los términos
municipales de Vilvestre, Cerezal y Barrueco, que se encuentra en la parte
norte del valle de Mamula.
De ella, aunque siempre se ha dicho que era él límite entre los términos
de los tres pueblos, tengo serias dudas de que eso responda a la realidad, ya
que solo separa los de Cerezal y Barrueco; de lo que no cabe duda
alguna es que se trata de una “peña
sagrada” ya que tiene varias cruces grabadas sobre la misma.
Son conocidas como peñas sagradas, aquellas que, para los habitantes más remotos que poblaron la zona, durante la Prehistoria, tenían un valor especial; a algunas las marcaban como a ésta, haciendo
| Escultura prehistórica |
cruces sobre la misma, mientras que sobre otras hacían cavidades a modo de ojos, intentando crear un rostro; son las “peñas con ojos”, de las cuales hay varias en Barrueco; pero volvamos a los mojones o mojoneras.
El mojón más destacado que aún podemos ver, es un monolito de piedra granítica tallada de más de 2 metros de altura, situado en la carretera de El Milano, en el lugar que conocemos los de nuestro pueblo como la “Raya de El Milano” y los del pueblo vecino como la “Raya de Barrueco”.
Si vamos por esa carretera, en dirección a Vitigudino…Salamanca…Calvarrasa de Arriba, o a El Milano ¡por qué no!, una vez en El Pontón, ya pasada una curva cerrada que hay, que está bordeada en el lado derecho por un prado, con una charca muy próxima a la carretera; unos 300 - 400 metros más adelante, en el margen derecho de la carretera, parcialmente oculto entre dos letreros de Coto Privado de Caza, uno por cada lado, avisando que allí comienza y termina el coto de caza de cada pueblo, se encuentra el susodicho mojón marcando la línea divisoria entre los términos de ambos pueblos.
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| La Raya de El Milano |
Mi interés se centró fundamentalmente en saber cómo habían acordado los
vecinos de Barrueco y El Milano establecer que aquel era el límite entre ambos lugares
y, tras “arduas investigaciones”, al fin logré saber por qué el mojón o
mojonera (la Ministra de Igualdad supongo
que estará contenta con los mojones, ya que pueden ser indistintamente masculinos
o femeninos), está donde está.
Cuentas las crónicas (y si no lo cuentan, deberían hacerlo), que los vecinos de Barrueco y El Milano, que entonces eran muy pocos, acordaron que, para repartirse el terreno existente entre ambos pueblos, iban soltar un perro en cada pueblo para que fuera corriendo en dirección hacia el otro, y el sitio del camino donde se encontrasen, sería la línea divisoria entre ambos lugares.
Mientras tanto, el perro que había salido de Barrueco, al no encontrarse
con el otro perro, siguió corriendo sin parar, llegó al mismo pueblo de El
Milano y sus habitantes se llevaron un disgusto tremendo pues pensaban que toda
la tierra iba a ser para los de Barrueco y que a ellos nos les iba a quedar
terreno ni para colocar un tiesto.
El hito que delimita los términos entre Barrueco y El Milano, está más
cerca de este segundo pueblo lo cual significa que la vieja de Barrueco corrió
anduvo más y más rápido que la contrincante; pero si ambas mujeres tenían la misma edad
y capacidad física para caminar, y su estado de salud era igual (igual de malo…
eso sí) ¿Cómo puede explicarse ese resultado tan desigualdad?
Alguno de El Milano quizá piense: “Si le hubieran hecho la prueba de la
alcoholemia a la de Barrueco, posiblemente la hubieran acusado de dopaje y el resultado hubiera sido diferente” ¡Pero amigo?, en aquellos tiempos, había vino...eso sí, pero no
alcoholímetros.
