sábado, 2 de abril de 2016

El palito de mear


   Esto sucedió en Barrueco, en la década de 1940. Entonces, cuando había un casamiento,  la gente que iba a ir a la boda era invitaba verbalmente; de modo que, los novios, cada uno por su lado,  unos días antes de la fecha del casorio, pasaban  por las casas de parientes, amigos y vecinos para hacerles partícipes de la celebración.    
   La invitación podía variar, según el grado de parentesco o amistad: unos eran invitados  a misa y convite,  y otros lo eran a la boda entera que incluía misa, convite, comida, baile y cena.
   En el caso que nos ocupa, iban la novia, acompañada de su hermana, y una amiga. Llamaron al picaporte de una casa y salió la tía XXX  (los personajes son reales y no voy a delatarlos).
   -  Buenas tardes, tía XXX, dijo la novia.
   -  Buenas tardes, contestó esta. Vosotras sois las hijas de la YYYY, ¿verdad?
    -  Sí señora, contestó la novia.  Venía a decirle que me voy a casar y que queda usted invitada a  la misa y el convite.

 - Muchas gracias, y enhorabuena,  contestó la mujer.   Haré por ir. De todas formas, si no pudiera hacerlo, ya te haré un regalo. Que sea para bien, y para muchos años. ¡Ah!, y que no te pegue nunca tu marido.  Si te ha de pegar, que lo haga sólo con el palito de mear.  

1 comentario:

  1. Lo del "palito" es gracioso y curioso. No lo había oído nunca. Lo que si me suena, y mucho, es esa frase con la que se daba la enhorabuena a los novios: "Que sea para bien y para muchos años" que yo cuento en mi página, cómo vivíamos los más pequeños el acontecimiento de ir a dar la enhorabuena a los novios- En apartado: >Tradiciones >Los Pregones
    Saludos, Manuel

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